¿Cuánto cuestan unas gafas?No lo que pagasteLo que cuestan¿Cuánto cuestan unas gafas?No lo que pagasteLo que cuestan

La pregunta de verdad

El único objeto cotidiano cuyo precio nadie conoce

Te sabes el precio del litro de gasolina al céntimo. Sabes lo que cuesta el pan, un café en la terraza, el abono de transporte. Hasta notas cuando el paquete de café sube 40 céntimos.

Ahora una pregunta. ¿Cuánto cuestan unas gafas? No lo que pagaste. Lo que cuestan.

Nadie lo sabe. Es prácticamente el único objeto cotidiano cuyo precio real es invisible, incluso para quien lleva gafas desde hace veinte años. Y no es casualidad.

Lo que nadie hace

Comparar

Comparas todo. Las tarifas, los vuelos, los seguros, el precio por kilo.

Unas gafas, no. Se compran cada dos o tres años, en una sola óptica, el día que llevas la graduación en el bolsillo. No hay nada que llevarse de un escaparate a otro, ningún precio que recordar, ninguna referencia.

No es culpa de nadie. Simplemente, un precio de gafas no circula.

El nuestro está escrito aquí.

Lo que hemos quitado

No hemos encontrado un taller mágico, hemos quitado intermediarios

  • El recorrido habitual: cinco intermediarios.Fábrica, marca, mayorista, cadena, tienda, y tú al final. Cada uno se lleva su margen por el camino.
  • El nuestro: tres.Nuestro estudio diseña en París, la fábrica produce, nuestro taller parisino revisa y monta. Después tú, en la web o en tienda.
  • Fabricante y comerciante a la vez.Nuestras 17 tiendas son nuestras, no franquicias a las que abastecer. Entre nosotros y tú no hay nadie, así que entre nosotros y tú no hay a quién pagar.
Una de nuestras tiendas. El último eslabón de la cadena, y es nuestro.

Nuestra oferta

Compra una y llévate otra gratis

Nuestras monturas tienen tres niveles de precio, según el modelo. Es el precio de la etiqueta, el de unas gafas. Solo que no vendemos unas. Compra una y llévate otra gratis, en monturas y en cristales, en la web y en tienda.

Dos gafas, un precio. Unas para la pantalla y otras para el sol, o unas para diario y otras que dejas en el coche.

  • Nivel de entrada.Donde empieza la colección.
  • Nivel intermedio.Más trabajo de forma, más acabado a mano.
  • Nivel alto.Nuestras monturas más complejas de fabricar. El mismo acetato y la misma tornillería que en el nivel de entrada.

Lo que el precio de entrada te pone en las manos

Un precio bajo no esconde una renuncia

El reflejo, llegados aquí, es pensar que un precio bajo esconde por fuerza una renuncia en algún sitio. Es un reflejo sano. Simplemente no es lo que pasa aquí.

  • El mismo acetato en todos los niveles.Los mismos tornillos, las mismas bisagras. No rebajamos el material cuando baja el precio. Lo que cambia de un nivel a otro es la forma, el acabado y lo compleja que es de fabricar.
  • Lo que hace buena a una montura es el dibujo.Dos monturas pueden costar exactamente lo mismo de producir y no parecerse en nada una vez puestas. La curvatura, las proporciones, el ancho del puente, el grosor en la bisagra, el equilibrio de las varillas. Todo se juega ahí, y ese es el oficio de nuestro equipo de diseño.
Stevie Caoba, puesta. El acetato cambia de color según la luz.

La prueba

No te pedimos que nos creas sin más

Coge una.

El acetato pesa. Es liso, profundo, atrapa la luz. Bajo los dedos es sedoso, casi tibio, y se desliza como una piedra pulida.

Dos monturas del mismo modelo nunca salen del mismo punto de la plancha. En un carey se ve a simple vista. La tuya no se parece a ninguna otra.

Lo que queda cuando se van los intermediarios

El dinero que no se pierde por el camino

Lo ponemos donde se nota.

  • Ópticos en plantilla.Son nuestros propios ópticos titulados quienes leen las graduaciones y montan los cristales.
  • Una revisión antes de cada envío.Varillas apretadas, plaquetas ajustadas, cristales limpios. Unas gafas que no pasan no salen.
  • Un taller en París.Desde donde se envía todo: 24 horas laborables sin graduación, hasta 10 días laborables con ella. Los plazos y las opciones de envío dependen de tu país.
  • 17 tiendas.Donde te ajustamos las gafas, vengan de la web o de la estantería. Y si prefieres quedarte en casa, tienes un óptico al otro lado del teléfono.
Jude Carey, puesta. Ajustada en tienda y reparada el tiempo que haga falta.

Ya está

No tienes por qué comprarnos a nosotros

Pero la próxima vez que alguien te dé un precio por unas gafas, sabrás más o menos qué hay dentro y qué hay alrededor. Ya es algo.

Jérémie, cofundador de Le Petit Lunetier

Míralo tú mismo

Está todo aquí: nuestras gafas graduadas y nuestras gafas de sol. Y si quieres saber cómo están hechas, lo contamos en la página de sostenibilidad.